Skip to Content

Creciendo Durante el Auge del Movimiento por los Derechos Civiles

Darren Johnson profile picture


By Darren Johnson
Director, Gestión de Cambio Organizacional en Crowley

Black History Month (Mes de la Historia Afrodescendiente) es un momento para que nuestro país invite a  todos alrededor del mundo a aprender y celebrar los logros y las contribuciones de los afrodescendientes. Es un evento anual significativo que ocurre principalmente en los Estados Unidos y tiene efectos a nivel mundial. Mis experiencias me siguen impactando hoy día. 

Para un joven que creció en Nashville, Tennessee, y cuyos padres eran de raza mixta, los años 60 ayudaron a dar forma a mi perspectiva sobre el mundo que me rodeaba y todavía me impactan. La gente se había negado a levantarse en los autobuses urbanos, y lo hicieron mucho antes de 1955, cuando Rosa Parks se negó a ceder a las políticas de segregación del transporte público en Alabama. En 1958, Dwight D. Eisenhower fue presidente de los Estados Unidos y John F. Kennedy le siguió en enero de 1961. Esto fue un cambio transformador en un país donde la tensión se construyó durante varios años, impulsando aún más al Movimiento por los Derechos Civiles en la década de 1960. 


“Podíamos ver a los miembros del Klan lanzar las intensas llamas hacia la cruz. Tenían armas y estaban vestidos con sábanas blancas. Fue emocionante para el pequeño Avon y para mí porque realmente no entendíamos lo que estaba pasando. Creíamos que eran fantasmas.”


El movimiento Black Lives Matter evoca mucho al  de los Derechos Civiles de los años 60 y me trae recuerdos de todo tipo. Recuerdo haber estado en la escuela y escuchar el anuncio sobre el asesinato del reverendo Martin Luther King Jr. Luego, caminar a casa y encontrar a mi mamá llorando a causa de las noticias. También recuerdo la quema de cruces en el patio frontal de la casa del entonces abogado de derechos civiles Avon Williams,  quien era un amigo querido de mis padres. Mientras jugaba con su hijo, el pequeño Avon, nos encontramos con el Ku Klux Klan parados al otro lado de la calle. Habían incendiado lo que me pareció, como niño de 10 años, una cruz bien grande. El calor que emanaba era insoportable. Mientras estábamos en el balcón frontal de la casa, podíamos ver a los miembros del Klan lanzar las intensas llamas hacia la cruz. Tenían armas y estaban vestidos con sábanas blancas. Fue emocionante para el pequeño Avon y para mí porque realmente no entendíamos lo que estaba pasando. Creíamos que eran fantasmas. 

El Amor Como Una Luz Guía

Mis padres (Thomas W. Johnson y Alva Lewis Johnson, fotografiados aquí en 1948) no hablaban abiertamente sobre el racismo y lo que estaba sucediendo a nuestro alrededor, en lo que era una maravillosa comunidad afroamericana en la que crecimos. La gente era allegada y todos los padres en la calle ayudaban a criar y vigilar a todos los niños que vivían en ella. En realidad, fue un tiempo maravilloso a pesar de que, durante las noches en el verano del 1967, los tanques militares transitaban por nuestra calle mientras la Guardia Nacional  hacía cumplir un toque de queda de las seis de la tarde a través de la ciudad. Aun así, mis padres nunca hablaron específicamente los derechos civiles, el racismo y lo que estaba sucediendo a nuestro alrededor. En cambio, nos enseñaron a valorar quiénes somos, a estar seguros de nosotros mismos y saber que no importa lo que nos ocurra, todo estará bien si nos guía el amor. 


“Mis padres no hablaban abiertamente sobre el racismo y lo que estaba sucediendo a nuestro alrededor. En cambio, nos enseñaron a valorar quiénes somos, a estar seguros de nosotros mismos y saber que no importa lo que nos ocurra, todo estará bien si nos guía el amor. 


Soy de etnia mixta. Mis abuelos maternos también estaban étnicamente mezclados. Daisy Lewis (en la foto aquí en el medio con sus nueve hijos) era blanca por la parte de Francia. Mi abuelo era un indio americano. Ballart T. Edwards Ballard (Reconstrucción) es mi tátara-tatarabuelo paterno. Como resultado, me relaciono con muchas culturas étnicas. 
  
Mientras crecía, me resultaba fácil socializar con  nativos americanos, afroamericanos, latinos y otros grupos étnicos. Principalmente por la forma en que mis padres nos criaron. Nunca nos dijeron que éramos una raza u otra. Erámos… familia. Hoy día, la madre de mi hija es panameña y del sureste de la India, lo que significa que nuestra hija tiene un origen étnico enriquecido. 


Mientras crecía, me resultaba fácil socializar con  nativos americanos, afroamericanos, latinos y otros grupos étnicos. Principalmente por la forma en que mis padres nos criaron.”


Dónde Estoy en Black History Month 2021

Personalmente, la forma en que todas mis experiencias étnicas y raciales se manifiestan en Crowley están muy conectadas con nuestras cinco competencias esenciales. En particular, la colaboración y manejar la ambigüedad. Aprendí muy temprano en la vida que colaborar es una parte esencial para hacer que ocurran eventos memorables. Colaboramos en cada evento navideño familiar, envolviendo regalos, escogiendo lugares para vacacionar y planificando cenas familiares. 
  
Mi camino de vida ha sido sobre manejar la ambigüedad, desde poder leer el ambiente cuando soy la única persona de color, hasta entender cómo caminar en lo desconocido de la responsabilidad empresarial, a defender y creer en una causa que es compartida por sólo unos pocos , como es el poder del cambio. 
  
Me encanta trabajar en Crowley y mi equipo. Me encanta la forma en que mi talento y experiencia son aceptados por mis colegas, líderes y compañeros de trabajo. También creo en el enfoque de la empresa en la inclusión y comparto la visión de su éxito futuro. 

Crowley es una empresa privada de servicios marítimos, de transporte y de logística que ofrece soluciones en todo el mundo desde 1892. Contamos con más de 6,000 miembros de alto rendimiento en 35 países y territorios del Caribe, que son diversos y cumplen sus compromisos. Somos Crowley, gente que sabe.